Plataforma Reivindicativa

cnt_banner¡A todos los trabajador@s de la Arqueología!

PLATAFORMA REIVINDICATIVA DE LOS TRABAJADOR@S DE LA ARQUEOLOGÍA

C.N.T.-Córdoba (Coordinadora de Ramo de Arqueología)

La Arqueología es uno de tantos sectores del Trabajo donde la precariedad laboral (o en el lenguaje capitalista: “la necesaria flexibilidad laboral en beneficio de la competitividad sacrosanta”) campa a sus anchas sin control ni medida, haciendo estragos en todas las facetas de esta profesión…sobre todo en la llamada arqueología de gestión, vinculada fundamentalmente con las empresas de arqueología y las  intervenciones de urgencia en torno al urbanismo público y privado. De esta manera, a la precariedad laboral generalizada se añade desde la arqueología el asfixiante vínculo que la profesión tiene con el mundo de la especulación urbanística, el mercadeo con el patrimonio histórico común y la destrucción del mismo, con dependencias casi feudales en relación a los vínculos con la Universidad y la Administración.

La arqueología, como el resto del patrimonio cultural, debería tener una gestión fundamentalmente pública. Pero una gestión  que no reproduzca los mismos esquemas del capitalismo y donde “lo público” tenga como eje a los trabajadores que intervienen en  la salvaguarda de esos bienes  patrimoniales (y no  en su destrucción), y a la sociedad en su conjunto, que es propietaria de esos bienes comunes,  desde una participación directa y crítica en su gestión.

La falta de unión de los trabajadores de la Arqueología, la indefensión ante la Administración, los vasallajes con la Universidad, la creación de empresas (o participación en ellas) del profesorado universitario con la utilización de becarios y “estudiantes en prácticas”, el acaparamiento casi mafioso del trabajo por parte de unos pocos arqueólog@s-empresari@s  con “buenos contactos” en la Administración y la Universidad, y el propio mercado “libre” que promueve la precariedad y los abusos, hace que los sueldos de l@s arqueólog@s “de a pie” tiendan a uniformarse por abajo, con la proliferación de contratos fraudulentos por Obra y Servicio (tras años de trabajo en la misma función) o cobrando como autónomo cuando en realidad no lo eres (la cantidad de la factura la indica el empresario, los materiales son de él…), en una sucesión de calamidades que  se añaden a la falta de consideración de la profesión, la falta de medidas de seguridad e higiene, los incumplimientos de contratos, la desconsideración a las bajas laborales, los horarios intempestivos, el tráfico de influencias y la falta de transparencia.

Por todo ello hemos decidido unirnos, organizarnos y luchar por la dignidad de nuestra profesión y nuestras vidas, y hacerlo con tod@s aquell@s trabajadores que se vinculan a la Arqueología de una manera u otra (peones, arqueólog@s, restauradores…).

¿Y por qué desde la Confederación Nacional del Trabajo?. Porque consideramos que lo mejor es  organizarse de manera independiente y autogestionada (sin subvenciones ni prebendas), practicando la solidaridad y el apoyo mutuo de tod@s los trabajadores (sean o no arqueólog@s), desde la acción directa, la horizontalidad en la toma de decisiones (sin liberados ni burócratas del sindicalismo que sólo se representan a sí mismos) a través de las asambleas donde tod@s decidimos, desde la conciencia de clase y el apoyo de todo un sindicato que se moviliza en cada reivindicación sin ningún tipo de corporativismo.

En la C.N.T. los delegados son elegidos en las asambleas y representan la voluntad que sale de ellas (son meros representantes, sin poder de decisión), no se pasa por los mecanismos de las elecciones sindicales (donde eliges por 4 años y si a los que  has elegido no cumplen sus promesas no puedes hacer nada hasta las siguientes elecciones, en las que la única opción es no votar o votar a otros a los que tampoco se podrá controlar hasta pasados 4 años , es decir, la pescadilla que se muerde la cola). El sistema de elecciones sindicales (invento de la dictadura franquista) tiene además una serie de restricciones (tanto a l@s que se pueden presentar, como a l@s que pueden elegir), excluyendo de este proceso a los trabajadores más precarios que son  precisamente los más indefensos ante los abusos de las empresas.

En la C.N.T. nadie manda y todos nos gobernamos. Por todo ello, desde la Coordinadora de Ramo de Arqueología de la C.N.T.-Córdoba planteamos la siguiente Plataforma Reivindicativa, invitándote a unirte a nosotr@s para tener más fuerza:

DENUNCIAMOS:

La falta de cumplimiento de los contratos y la las amenazas de despido por las bajas médicas.

El impago de aquellas horas que por causas ajenas al trabajador (retrasos, inclemencias metereológicas…) no se puedan trabajar, el incumplimiento del horario de verano y de las medidas contra el calor.

Los contratos o pagos por horas  y los contratos fraudulentos que realizan empresas y administraciones por Obra y Servicio (teniendo la misma función durante años o yendo de una excavación a otra con el mismo contrato, existiendo, en caso de accidente, la posibilidad de que la aseguradora se negase a cubrirlo ya que el trabajador no está donde indica su contrato), los falsos autónomos (cuando la cantidad de la factura la fija la parte contratante y corresponde al salario mensual), los contratos a través de las “Consultorías Técnicas” (que ni siquiera puntúa para concursos públicos a la hora de opositar) y la no consideración de la figura del Autónomo Dependiente. Reivindicamos los contratos por tiempo específico, indefinidos y fijos cuando así  corresponda en relación al trabajo realizado.

Que desde estos contratos fraudulentos se hagan labores de inspección, gestión de depósitos de materiales, dirección de obras, responsabilidades en museos… por parte de la Administración, bajo unas modalidades contractuales que no implican esa asunción de responsabilidades. Si las administraciones necesitan trabajadores que se contraten directamente y se supriman estas fórmulas fraudulentas.

La movilidad funcional y las subcontrataciones como fuente de precariedad e indefensión de los trabajador@s.

La falta de medidas de seguridad (con el peligro que conlleva el corrimiento de muros, desprendimientos de perfiles…), con ausencia de equipos de protección individual en los tajos.

Que sobre l@s arqueólog@s (la parte más débil) recaiga la última responsabilidad de una intervención arqueológica, tanto en el trabajo de campo como en la tutela única de los bienes patrimoniales recuperados hasta su depósito, cuando debería incluirse en ella a las empresas o ente público promotor de las obras, al resto de profesionales que trabajan en el patrimonio, y a la Administración competente (que es la encargada de custodiar, proteger y conservar un patrimonio arqueológico que es de carácter público y no privado).

La falta de transparencia y el tráfico de influencias entre administraciones-empresas-universidad , así como el convenio Universidad-Ayuntamiento de Córdoba, ya que no se puede ser juez y parte, funcionando como una empresa privada (con todas las irregularidades denunciadas) y  utilizando becarios en labores de peones y trabajadores.

REIVINDICAMOS:

En materia salarial,  exigimos que se cumplan los convenios respectivos para cada actividad del sector (el de la Construcción para los peones, el de la Administración y Universidad en su caso, o las tarifas establecidas por la Sección de Arqueología del Colegio de Licenciados), hasta que tengamos fuerza para  reivindicar un Convenio propio.

En materia de higiene exigimos el derecho a recibir agua potable, contar con aseos y taquillas individuales.

Defendemos las codirecciones y denunciamos la discrecionalidad y la falta de criterios fijos para establecer baremos de profesionalidad para poder acceder a la dirección de  excavaciones (así como la falta de compatibilidad entre autorizaciones y comienzos de los trabajos), reivindicando una uniformidad metodológica a la hora de presentar informes (sobre todo en los relativos a los Seguimientos), y que no quede a la discrecionalidad de cada técnico-inspector.

Instamos a la responsabilidad de la Universidad en la formación adecuada de los profesionales de la Arqueología (con docentes de amplia experiencia teórica y práctica en el campo profesional de la arqueología), desde una opción netamente pública y no acogida al mercadeo capitalista de los másteres, que ni siquiera capacitan para el libre ejercicio de la profesión.

Reclamamos respeto y defensa al libre ejercicio de la profesión y rechazamos los ataques  indiscriminados que, tanto en prensa como en medios de divulgación científica, se hacen desde algunas instituciones públicas hacia tod@s aquell@s personas que trabajan en esta línea.

Consideramos inoperante al Colegio de Licenciados y exigimos más transparencia en la Bolsa de Trabajo. Denunciamos que el Seguro de Responsabilidad Civil del Colegio de Licenciados (pagado por todos los colegiados y que sólo cubre, en el mejor de los casos, a un arqueólog@ y una excavación por año) es un falso seguro.

Exigimos que el trabajador implicado en la evaluación de un expediente por la Comisión de Patrimonio de la Delegación de Cultura pueda asistir a las reuniones  para exponer y defender su trabajo y evitar ponencias que, a veces, no se corresponden con la realidad reflejada en su informe, y que en esta Comisión exista un representante del sindicato.

Tu miedo es su fuerza: Organízate y Lucha.
¡Si nos tocan a un@ nos tocan a tod@s!

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