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¿QUIÉN DA MENOS?

Posted by Tanit on Jueves, 4 Marzo, 2010

Esto ya se veía venir. Era el desenlace esperado de una larga crisis económica que se prolonga demasiado en el tiempo. En la arqueología urbana el trabajo escasea y no importa coger cualquier cosa al precio que sea: bastaría para algunos con una caña y un bocadillo de jamón, mejor de mortadela de aceitunas que es más barata, para seguir rindiendo pleitesía al cacique de siempre, al empresario arqueólogo que años atrás se forró a manos llenas y que ahora juega a deshojar la margarita con sus extrabajadores, porque hay mucha oferta de mano de obra y pocos tajos en los que colocarlos. Ahora hay que ser más simpático y más adulador, porque el empresario arqueólogo no busca buenos trabajadores, los quiere fieles y con una máxima clara, muy del gusto de la antigua educación infantil: oír, ver y callar.
En este juego de silencio, de autoflagelación y de autocensura están cayendo aquellos que trabajan a cualquier precio. Pero no deben olvidar que siempre habrá otro que pueda hacerlo aún más barato y con una sonrisa más placentera. Entonces se crisparán y criticarán ferozmente al que le quitó su puesto. Está todo inventado. Ahora toca apretar las clavijas, hablar mucho de la necesaria reforma laboral y forzar algo más, si es que eso es ya posible, las condiciones precarias en las que se trabajaba antes de la crisis. El camino de la precariedad no tiene fin si hay alguien dispuesto a agachar aún más la cabeza: y en el club de los 4,5 millones de parados seguro que hay muchos dispuestos. Adelante libremente con su proceso de esclavización si es lo que desean, pero sin llantos ni lamentos. Los esclavos trabajan, no se quejan en las tabernas.
En este proceso están atrapados por voluntad propia muchos arqueólogos y operarios. Pero hay que recordarles que el camino de precariedad sin límites en momentos de crisis es un camino sin retorno. ¿Se le ocurrirá a alguien reivindicar el Convenio de la Construcción para los operarios? ¿Alguien osará pedir los honorarios profesionales del Colegio de Arqueólogos?
Bocadillo de mortadela y caña de cerveza: es un precio justo, ¿verdad? ¿Quién da menos?


TAMBIÉN EN VALENCIA

Posted by Tanit on Viernes, 5 Febrero, 2010

04-01-2010 / 20:20 h

(Comunidad Valenciana) CULTURA-ESPECTACULOS

Gobierno ordena paralizar obras Cabanyal por “expolio patrimonio histórico”

La decisión se produce en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Supremo dictada el 25 de mayo de 2009, que ordenaba al Ministerio a pronunciarse sobre el expolio una vez recibidos los informes técnicos preceptivos.

La Orden Ministerial declara “la obligación de suspender inmediatamente la ejecución del Plan Especial de Protección y Reforma Interior” y requiere a la Generalitat para que “suspenda todas las actuaciones administrativas relacionadas con el Plan”.

Según explica en un comunicado el Ministerio, la orden está avalada por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid y otra del Supremo, que ratifican la competencia del Estado en la protección del Patrimonio Histórico contra el expolio.

Coincide “igualmente” con el informe “negativo” sobre este PEPRI que en el año 2000 realizó la Inspección del Patrimonio Histórico de la Dirección Territorial de Cultura y Educación de la Conselleria de Cultura, añade el comunicado.

Esta Orden, según precisa, “representa una obligación del Ministerio en el ejercicio de su competencia exclusiva en materia de defensa del Patrimonio Histórico Español contra la expoliación”, recogida por la Constitución Española y la Ley de Patrimonio Histórico.

El Ministerio declara por tanto “la obligación de los titulares de los bienes integrantes del conjunto histórico del Cabanyal de proceder a la suspensión inmediata de la ejecución del PEPRI hasta que dicho Plan no se adapte y garantice los valores histórico-artísticos del barrio valenciano”.

Esta decisión está “avalada” por diferentes informes técnicos, entre los que destacan los presentados por el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, la Real Academia de la Historia, por el Museo Nacional de Cerámica “González Martí” y por el propio Ministerio, tal como es preceptivo.

La Orden aprobada por el Ministerio de Cultura es “definitiva en la vía administrativa”, si bien, cabe interponer un recurso contencioso-administrativo ante la sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional. EFE

abc.es


CRISIS ECONÓMICA Y CRISIS ARQUEOLÓGICA: LAS DOS CARAS DE LA MONEDA.

Posted by Tanit on Jueves, 4 Febrero, 2010

angelParece que en Córdoba ha llegado a su fin la época dorada de las masivas intervenciones arqueológicas en todos los puntos de la ciudad. El volumen de excavaciones arqueológicas realizadas en los últimos años no tiene precedentes. Pero desgraciadamente esa inusitada cantidad de actividades arqueológicas estaban ligadas necesariamente al empuje del sector de la construcción, con lo que sus objetivos estaban viciados de origen: no es posible, ni nunca lo será, compaginar desarrollo urbanístico con investigación arqueológica. La crisis económica, en la que el desplome del motor económico que suponía el sector inmobiliario ha tenido mucho que ver, ha arrastrado sin paliativos al mundo de la arqueología urbana que se nutría del incomprensible desarrollo de un PGOU que estaba proyectado desarrollar a medio y largo plazo. La ciudad creció amparada por esa burbuja inmobiliaria que ha dejado amplios sectores con urbanizaciones a medio terminar, cuando no abandonadas a su suerte.
Este es el panorama que ahora tenemos. Pero no caigamos en el pesimismo. Esta crisis económica nos está dando muchos quebraderos de cabeza, sobre todo a los que menos tenemos. Pero para el Patrimonio Arqueológico ha supuesto su salvación momentánea. Cuánto se lamentarán las generaciones venideras de lo egoístas que fuimos anteponiendo el disfrute momentáneo de la “riqueza” mal ganada a la verdadera riqueza de esta ciudad: su Historia, su grandeza pasada, los restos arqueológicos que entre todos hemos destruido.
Es el momento de una profunda reflexión. Aquí ya no caben buenos y malos. Todos nos equivocamos en algo. Todos despreciamos lo verdaderamente valioso. Creímos que el avance de la construcción permitía el avance en el conocimiento arqueológico: pero eso fue una verdad a medias, que es la peor de las mentiras. Hemos excavado mucho, pero no hemos cumplido satisfactoriamente con los objetivos que necesita una verdadera investigación arqueológica. Esos datos ya nunca se podrán recuperar. Toneladas de hormigón sepultan nuestro conocimiento del pasado. En una gran parte Corduba, Colonia Patricia, Qurtuba han muerto vilmente aplastadas por hormigón, acero y cemento. Nos hemos equivocado, reconozcámoslo.
El modelo de gestión arqueológica en la ciudad ha fracasado. No cabe discusión al respecto, pero no es el momento de buscar culpables sino soluciones: nos equivocamos en el pasado con Cercadilla, hemos vuelto a hacerlo diez años después. El hombre es el único animal que es capaz de repetir sus errores o por ignorancia o por arrogancia. De nada vale cambiar algo para que todo siga igual. Entonemos el mea culpa todos los responsables: Administración, Universidad, Empresas de Arqueología, Arqueólogos Libres, Ciudadanos, Medios de Comunicación.
¿Qué nos queda? Todavía tenemos mucho que salvar. La dignidad y la ética la hemos perdido irremisiblemente con nuestra actitud. Pero no nos obcequemos en nuestros errores. Muchos llegamos a esta profesión por vocación y caímos en las garras de un sistema capitalista que prima el beneficio económico sobre todo lo demás. Este sistema económico no permite soluciones éticas: el mercado manda, caiga quien caiga. Pero aún queda mucho por hacer. Tenemos un inmenso Patrimonio Mueble por estudiar. Es el momento de potenciar la investigación con mayúsculas, de recapitular, de saber qué hemos excavado. Afortunadamente contamos con uno de los mejores almacenes de material arqueológico que sería la envidia de los mejores museos del mundo, y no exagero. En ello han puesto el empeño verdaderos amantes de la profesión arqueológica que no han dudado en anteponer la carencia de medios con la vocación y la entrega personal porque las cosas se hagan bien. No hacen falta grandes presupuestos para que las cosas funcionen, lo que se necesita es determinación. Pero no es suficiente, se necesita una verdadera apuesta por parte de la Administración para que este Museo sea un referente a nivel mundial. Un museo no puede convertirse en un “guardacajas”. O es un centro de investigación o no es nada. La semilla está puesta, y en que mejor sitio que en un silo. Sólo queda que germine y que todos hagamos nuestro el último reducto de la investigación arqueológica que queda en Córdoba.


¿Está Córdoba preparada para “rescatar” el O7?

Posted by Tanit on Jueves, 21 Enero, 2010

Ha llovido mucho desde que se abandonó a su suerte al O7. El diluvio de este último mes es fiel reflejo de todo lo que ha llovido desde que los imbuidos por la soberbia y la arrogancia creyeron que el ladrillo era lo políticamente correcto y la base del crecimiento futuro de nuestro país. Estaba claro que se equivocaron y nos hicieron vivir en una auténtica burbuja inmobiliaria y vital en la que todo daba igual si generaba beneficios. Ahora nos toca penar y penando queremos salvar lo que ya está visto para sentencia. Entre todos sentenciamos el O7 al olvido y al desprecio.
Admiro a los héroes que van contra corriente, pero nos hacen falta muchos murcianos de San Esteban para que esta ciudad sepa defender su patrimonio. Ante mis ojos han caído civilizaciones de mayor rango. Desde entonces mi divinidad vaga desamparada ante tanto desdén. Pero cuenta con mis bendiciones para surcar por tan procelosos mares.


Córdoba indolente, Murcia indómita

Posted by Tanit on Sábado, 12 Diciembre, 2009

“La vergonzosa actuación de nuestros responsables públicos regionales y municipales, que se inscribe en una larga tradición de agresiones y destrucción del patrimonio histórico de todos los murcianos, ahora contra el principal legado material de la Murcia Islámica y de la ciudad medieval, acabará en los tribunales de justicia, lugar al que se nos obliga a acudir a los ciudadanos pidiendo el amparo de nuestros derechos y la defensa de los intereses generales amenazados por los que debieran procurar su preservación”, concluye el escrito de la Plataforma Ciudadana por la Defensa del Patrimonio Arqueológico de San Esteban.
Este asunto es bien conocido por todos, pero lamentablemente no tiene a Córdoba como escenario. Se desarrolla en Murcia, una ciudad en la que sus habitantes han decidido proteger, con los escasos medios a su alcance pero con un valor digno de encomio, y plantar cara a los poderes públicos en defensa de su patrimonio arqueológico (que no es “patrimonio” de los políticos de una ciudad o de una región, sino de toda la sociedad).
En la indolente Córdoba, con una mayor importancia histórica y arqueológica, sin menospreciar a la indómita Murcia y a sus concienciados ciudadanos, nos hemos acostumbrado a despreciar nuestras piedras y a considerarlas un freno a nuestro desarrollo.
Pero esta indolencia viene de lejos, muy de lejos. ¿Os acordáis del famoso asunto de Cercadilla y la estación del AVE? Eran los años de los fastos del 92, de las Olimpiadas, de la Expo, del AVE. Nos decían que España despuntaba hacia el mundo. Y en la indolente Córdoba se “desmontaba” un yacimiento sin que nadie alzara su voz, tal vez sin haber llegado nunca a conocer su verdadera importancia y su incalculable valor. ¿Qué nos ha quedado de todo ello? Unos vergonzantes letreros en los andenes de las vías en los que se indica que allí estaba el Palacio del Emperador Maximiano. A un lado y a otro de la caja de vías, parte de los restos arqueológicos que había en este emplazamiento. Cualquier viajero se podría preguntar: si a uno y otro lado hay restos arqueológicos de un palacio imperial, ¿Qué habría donde están las vías y la estación? ¿Sólo utilizaba el emperador romano los laterales de la actual estación? ¿O se lo habrán cargado para que pueda viajar en este magnífico AVE?
Luego, para paliar tamaño despropósito nos vendieron el gran modelo de gestión del patrimonio arqueológico cordobés, ese por el que tantas ciudades se interesaban en conocer y que haría de nuestro PGOU la carta magna de los planeamientos urbanísticos en materia patrimonial. Diecisiete años después del asunto Cercadilla, ¿Qué se ha conservado y puesto en valor? ¿Cuántos “desmontes” se han autorizado? ¿Qué patrimonio arqueológico legaremos a nuestros descendientes? Muy poco, apenas nada.
En Córdoba, al margen de multitud de “desmontes” por toda la ciudad en aras de la fiebre del ladrillo, de ese milagro económico español que ahora nos tendrá sumido en la cola de Europa por muchos años, teníamos nuestro propio San Esteban: el Plan Parcial O7, con una superficie de 358.000 m2, casi 36 campos de fútbol (medida de comparación tan habitual y ámbito de la cultura por excelencia, aunque sólo se practique los domingos, y en el que tantos fondos públicos se están invirtiendo aquí en Córdoba) y una densidad de restos arqueológicos aún mayor que en Murcia, un sector muy bien conservado de la Córdoba califal y de fácil comprensión para los legos en la materia. Pero la fuerza del ladrillo y el hormigón pudo con todo ello. Nuestros responsables políticos y los técnicos que los asesoran no opusieron resistencia. Tampoco alzó la voz la oposición política, ni municipal ni autonómica. No se escucharon voces en contra de la Universidad y sus doctos profesores, no se oyó a los arqueólogos profesionales que participaban del festín, ni de la prensa (antes al contrario, siempre echando leña al fuego y considerando nuestras piedras un freno al desarrollo de la ciudad) y por supuesto, tampoco se manifestaron los cordobeses. Aquí no hubo plataforma en defensa del patrimonio arqueológico ni del O7, ni muchos años antes de Cercadilla.
¿Y qué ha quedado tras la crisis inmobiliaria del Plan Parcial O7? Un páramo desolado en el que las malas hierbas van ocultando poco a poco los restos arqueológicos y la mala conciencia de muchos que callaron y que tendrán que convivir, tal vez para siempre, con ese panorama desolador de patrimonio maltratado y que no cubrirá ese ladrillo que tantas satisfacciones, sólo económicas, nos dio en un pasado muy reciente y que tanta miseria nos proveerá en el futuro.
Pero no todo está perdido si hay voluntad de enmendar los errores en los que por nuestra desidia caímos. Aún queda mucha superficie en el Plan Parcial O7 en la que nunca se construirá y que atesoran verdaderas joyas del urbanismo islámico cordobés. Salvemos entre todos lo que aún está en nuestras manos. Busquemos la fórmula para que todos salgamos ganando, la ciudad, su patrimonio, la riqueza económica sostenible que puede generar y que ganará la partida al ladrillo.
Como patrona de la otrora grandiosa Cartago, aniquilada hasta sus cimientos por la codicia del imperialismo romano, os pido una reflexión interior sobre qué hemos perdido y lo que aún podemos salvar. Algunos errores tienen solución si hay compromiso por parte de todos. De lo contrario, cededle vuestro subsuelo a los murcianos que sabrán defender lo que nosotros no apreciamos.