Archivo para Mayo, 2010

Un sistema intrínsecamente perverso: El Modelo de Gestión Arqueológica en Córdoba

Posted by coordinadora on Viernes, 28 Mayo, 2010

manoCuando se transfieren las competencias, las Delegaciones Provinciales de Cultura, sólo contaban con un Arqueólogo inspector, y un par de técnicos de apoyo, todos contratados de forma externa. En el caso de Córdoba, la prioridad inicial de este servicio fue desvincularse del Museo (que antes tenía las competencias), y sobretodo de la universidad. Se creó, en torno a la figura del Arqueólogo Provincial, una pequeña red clientelar, sectaria y endogámica, que intentó acaparar la Arqueología Urbana, entendiéndola como algo a parte de la universidad, es el momento de los “junteros”, del colócame (en esta red estaba la actual directora del Museo). Esta red clientelar se mantuvo, gracias a las arbitrariedades del Arqueólogo Inspector, consentidas por la Delegación y fomentadas por la inexistencia de ningún tipo de control externo. La Universidad, en este momento, veía la Arqueología Urbana como una actividad menor, sin transcendencia científica. La situación se mantuvo, hasta la destrucción de Cercadilla. Se realizó una intervención previa sobre los terrenos de RENFE (dirigida por el Arqueólogo Provincial), que a pesar de dar resultados positivos en todas las zonas sondeadas, sirvió para dar vía libre a los desmontes que provocaron la destrucción del yacimiento. En este momento la única persona responsable de la Arqueología Urbana Cordobesa y por tanto responsable directa de la destrucción de Cercadilla era el Arqueólogo Provincial. La destrucción marcó un hito en la arqueología cordobesa, supuso el desprestigio personal del Arqueólogo Provincial (hecho injusto, puesto que no actuó de forma autónoma, sino siguiendo instrucciones internas), que la administración municipal se concienciara que la Arqueología podía ser un problema político (y por tanto que era necesario controlarla), y que la Universidad se implicara directamente en la Arqueología Urbana.

Tras una breve etapa de reajustes, se empieza a diseñar un modelo distinto, en el que se intentaba implicar a las administraciones responsables o interesadas en la Arqueología Urbana. Este modelo se inicia con la redacción de un documento de carácter informativo, analítico y de propuesta, que pretende orientar las figuras de planeamiento previstas en la normativa vigente (Plan General de Ordenación y Planes Especiales de Protección): La Carta Arqueológica de Riesgo.

Es un documento elaborado 1996 en el marco del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico, y articulado en un protocolo de colaboración entre la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Córdoba. Fue redactado, por técnicos de ambas instituciones y del Área de Arqueología de la UCO. En su momento fue un texto clave para el planeamiento y gestión del Patrimonio Arqueológico. Su inclusión en el PGOU, supuso una cambio positivo en la Gestión Patrimonial, puesto que por primera vez se opta por la prevención.

Este documento se redacta en unas circunstancias históricas muy concretas. Es el momento inmediato post-Cercadilla, de la destrucción intencionada del yacimiento con la complicidad de la Delegación de Cultura, y el Ayuntamiento. Está en la mente de todos el revuelo mediático y la tímida crítica que en su momento se hizo por parte de la universidad, un elemento crucial para entender este proceso. Es el momento en el que se empieza a hablar del Ente, un acuerdo a dos bandas entre el Ayuntamiento y la Universidad, que en este momento no tiene una forma ni entidad definida, de ahí su nombre. Las bases de este acuerdo son claras, el ayuntamiento aporta dinero para la investigación y la universidad el soporte científico a la planificación urbana municipal.

Los protagonistas del proceso se ven desde este momento envueltos en un juego de intereses personales, académicos, y profesionales, a los que se van a sumar otros débitos, que aún hoy no han sabido resolver. Los principales protagonistas son el que con el tiempo se convertirá en Arqueólogo Jefe del Servicio Municipal de la GMU (en aquel momento vinculado con el Área de arqueología), y el hoy catedrático y jefe del Área de Arqueología de la UCO. El resto de los arqueólogos implicados en la redacción de la Carta quedaron fuera de juego poco después de su publicación.

La consecuencia inmediata de todo esto fue la creación de un Servicio Municipal de arqueología, por aquel entonces muy precario, y la clara intención por parte del Área de Arqueología de utilizarlo como promoción de sus miembros.

Fue el llamado “pacto entre caballeros”, a partir de este momento la Arqueología Cordobesa no iba a ser objeto de críticas mediáticas, a partir de este momento se iban ha hacer las cosas bien. Para ser sinceros, el pacto funcionó durante algún tiempo. La financiación pública conseguida, en parte por la vergüenza de las destrucción de cercadilla, y en parte por el silencio todos los implicados, tuvo sus frutos. El trabajo conjunto del Área de Arqueología, y la implicación de muchos profesionales independientes hizo que la década de finales de los 90 fuera la etapa científicamente más productiva de la historia de la arqueología cordobesa.

Pero este sistema, empieza a manifestar vicios de fondo, es utilizado para promocionar
Arqueólogos sin control académico, ni de ningún tipo. Lo que acaba generando fuertes redes clientelares, no solo entre los miembros del Área, sino entre los arqueólogos profesionales con pretensiones de serlo. Se empiezan a confundir cuestiones académicas, científicas, personales y profesionales, se empieza en definitiva a construir toda una red de clientelas que va terminar enredando a la mayor parte de los arqueólogos cordobeses (de la que quedan fuera muy pocos, y además vinculados a la antigua red de la delegación de Cultura).

Con la aplicación del PGOU, y la consiguiente previsión de grandes Intervenciones Arqueológicas, en su mayor parte sobre terreno público se da una vuelta de tuerca más al proceso. La Gerencia Municipal de Urbanismo necesita ampliar su precario servicio de arqueología, las asistencias técnicas con las que hasta el momento había cubierto las Intervenciones le van a salir demasiado caras (teniendo en cuenta la gran cantidad de terreno liberado para la construcción). Es entonces cuando el Ente toma una forma definida, y en el año 2002 comienza a desarrollarse El convenio de Investigación GMU-UCO: “Convenio Gerencia de Urbanismo-UCO para la investigación arqueológica”.

La actividad prioritaria, según el texto del propio convenio, es el control, la supervisión y el desarrollo de actividades arqueológicas de campo en aquellas parcelas de propiedad y/o iniciativa pública (municipal), y actuaciones de oficio a particulares. Sus principales objetivos son la investigación, difusión, divulgación, protección, conservación, puesta en valor del Patrimonio Arqueológico.

Pero conociendo los antecedentes del convenio, no nos debe sorprender que su funcionamiento no cumpliera estas espectativas. En la práctica se limita, casi en exclusividad, a la ejecución material de los proyectos de Excavación de promotores públicos, como lo haría cualquier empresa de servicios. La investigación queda relegada a un plano prácticamente testimonial. Por lo tanto hay de entrada una grave contradicción entre las actividades desarrolladas y los objetivos teóricos. La GMU, como organismo público, se limita a financiar el proyecto, a cambio de que desde este se ejecuten de oficio las intervenciones arqueológicas, la Universidad se limita a tramitar los contratos y a controlar los resultados del l trabajo y a los trabajadores.

No es necesario comentar que los técnicos contratados en este convenio provienen de la red clientelar previamente tejida. Que accedieron mediante convocatorias opacas que no garantizan ni la capacidad ni los méritos en libre competencia. Tampoco insistiremos en las relaciones laborales precarias, fomentadas desde un sistema de clientela (contratos temporales, en fraude de ley, horarios, cometidos, trabajos, etc.. asignados con total discrecionalidad y vulnerando derechos sindicales y laborales básicos). Si hay que notar que este convenio es una pieza más en el engranaje. Recordemos: un Servicio Municipal dirigido por un antiguo Miembro del Área arqueología, un convenio de colaboración cuyos responsables son éste y el catedrático Jefe de la misma Área.

Con todo problema principal no es éste, sino la creación de una administración paralela, de facto, plenamente competente en la Gestión del las Actividades Arqueológicas, que controla todo el proceso de trabajo en las mimas. El control se realiza supeditando las licencias de obras a las cautelas previas impuestas desde el servicio de Arqueología de la GMU. Este control se realiza mediante la emisión de la Información Urbanística de Carácter Arqueológico, un auténtico desatino: técnicos municipales de un organismo público sin competencias, se arrogan la cualidad de interpretar la normativa de protección autonómica y de supeditar a su interpretación la concesión de licencias de obra. Cuando el organismo competente, la Delegación de Cultura, impone legalmente este mismo control. Es decir, aprueba o deniega los proyectos de Intervención, controla su ejecución, y emite la resolución preceptiva, previa a la construcción. Es decir, los promotores se ven sometidos a dos controles paralelos, uno de ellos por parte de una administración que no tiene competencias (el Ayuntamiento).

Constructores y promotores se ven sometidos a sangrantes irregularidades. En primer lugar no está nada claro que tengan ser los responsables de financiar las Intervenciones, en cualquier caso esta es una interpretación opinable. De hecho, es más lógico interpretar que la Arqueología Urbana es un servicio Público, y por tanto debería de estar financiado por la administración. En segundo lugar se ven sometidos a un doble control, con el riesgo de que existan interpretaciones contradictorias entre las dos administraciones. Y lo más importante, como podéis imaginar, este control unipersonal ha provocado la extensión de la ya bien tupida red clientelar a Arqueólogos Independientes y sobre todo a las Empresas de Arqueología.

Mientras tanto la Delegación de Cultura dejo hacer, dejo pasar, mientras no se lesionaran sus intereses: el control y decisión ultima a través de las resoluciones de la comisión de patrimonio. Durante algunos años este doble control se mantuvo en sintonía. No en vano dos de los tres inspectores de la Delegación fueron antiguos contratados en el Convenio GMU-UCO, y la universidad formaba parte de la Comisión de Patrimonio.

Poco más o menos en las mismas fechas la sección de Arqueología del Colegio, se vacía de contenido crítico, y prácticamente desaparece. De hecho, a la más mínima crítica su representante fue expulsado de la Comisión de Patrimonio (Por pedir una solución a un problema tan acuciante como los depósitos de Materiales).

Es un sistema bien montado y sin aparentes fisuras, y sobre todo sin control externo. Un panorama en el que la capacidad de decisión real se concentra en dos manos que se lavan la una a la otra. Donde nada escapa a su control, ni las Actividades Arqueológicas Preventivas, ni las promociones científicas, ni la las actividades empresariales, ni ninguna actividad pública o privada en arqueología.

Un sistema organizativo heredado de la universidad, un organismo autónomo sin controles externos eficaces que ha generado una endogamia donde la corrupción, el acoso laboral y moral es el sistema para perpetuar redes clientelares personales en torno a las figuras de los jefes de área. Todo ello, no lo olvidemos, por la inexistencia de mecanismos públicos de control. Modelo de organización que es, por desgracia, común a todas las universidades del Estado Español. Modelo que sólo conocen bien los que lo sufren, porque el silencio,  el corporativismo, el hoy por ti y mañana por mi, lo silencian todo. Buenos ejemplos de lo que estamos diciendo los podéis encontrar en el blog de la Plataforma Contra el Acoso y la Corrupción en la Universidad http://www.corruptio.com/. Pero insistimos, el sistema clientelar es el mismo en todas las universidades. Comprenderéis que las críticas vertidas aquí en sobre este convenio están ampliamente justificadas.

La crisis económica puede ayudar a terminar con este sistema perverso. Puesto que en el fondo se mantiene mediante por una gestión inadecuada, personal y sin control, de las inversiones públicas. En el caso de Córdoba el grueso de la financiación proviene de los aportados directamente por la GMU al Convenio con la UCO. A nuestro juicio la solución pasa por dos correcciones fundamentales al sistema. La creación de un servicio público de Arqueología Preventiva, bien autónomo o bien controlado por la administración competente (la delegación de Cultura). En cualquier caso no por uno de los mayores promotores inmobiliarios de la ciudad (el Ayuntamiento), más que nada para evitar contradicciones. Y como tal servicio público con controles externos, tanto en las contrataciones, como en su funcionamiento.


¿Lo irracional es decir no?, o aceptarlo todo por miedo no se sabe bien a qué…

Posted by ramon on Miércoles, 19 Mayo, 2010

Repasando cosas antiguas, alguien me ha mandado este texto, sobre el que abajo hago unas  cuantas reflexiones irracionales, que no sé cómo calificarlas:

Acéptalo, tu política es más aburrida que la mierda.

por Nadia C..

Sabes que es verdad. Si no fuera así, ¿por qué todo el mundo se esconde cuando pronuncias ésta palabra? ¿Por qué la concurrencia a tus reuniones grupales de discusión sobre teoría anarco-comunista ha sufrido una caída peor que cualquiera experimentada anteriormente? ¿Por qué el proletariado oprimido no ha entrado en razón y se ha unido a ti en tu lucha por la liberación del mundo?

Quizá, luego años de lucha para educarlos acerca de su papel de víctimas, has llegado a culparlos por su condición. Les debe gustar ser pisoteados por los agudos tacones del capitalismo; y si no fuera así, ¿por qué no se han unido a ti: encadenándose a lugares, coreando consignas en protestas cuidadosamente planeadas y organizadas, y frecuentando centros anarquistas? ¿Por qué todavía no se han sentado a aprender toda la terminología necesaria para una auténtica comprensión de las complejidades de la teoría económica marxista?

Lo cierto es que, para ellos, tu política es aburrida porque les resulta realmente irrelevante. Ellos saben que tus anticuados estilos de protesta -tus marchas, pancartas y reuniones- son actualmente incapaces de efectuar un cambio real, ya que se han convertido en algo demasiado predecible dentro del statu quo. Ellos saben que tu jerga post-marxista es repulsiva, ya que es realmente un lenguaje de mera discusión académica, y no un arma capaz de debilitar a los sistemas de control. Ellos saben que tus disputas internas, tus grupos disidentes y tus peleas interminables acerca de teorías efímeras, no pueden producir ningún cambio real en el mundo en el que viven día a día. Ellos saben que no importa quién mande, qué leyes haya en los libros, o bajo qué “ismos” los intelectuales se alineen; el contenido de sus vidas seguirá siendo el mismo. Ellos saben tanto como nosotros, que nuestro aburrimiento es la prueba de que esta “política” no es el camino a ningún cambio real. ¡Nuestras vidas ya son lo suficientemente aburridas!

Y tú también lo sabes. ¿Para cuántos de ustedes la política es una responsabilidad? Algo a lo que se comprometen, porque sienten que deberían hacerlo, cuando en lo más profundo de sus corazones hay millones de cosas que preferirían estar haciendo. ¿Tu trabajo como voluntario, es el favorito de tus pasatiempos, o lo haces sin ningún sentido de obligación? ¿Por qué piensas que es tan difícil motivar a los demás a realizar tareas voluntarias como las que realizas? ¿Podría ser que fuese simplemente el fruto de tu cargo de conciencia, lo que te lleva a cumplir con tus “deberes” para ser políticamente activo? Tal vez, le agregas emoción a tu “trabajo” intentando (conscientemente o no) tener problemas con las autoridades, intentando ser arrestado: no porque vaya a servir de algo a tu causa, sino para hacer las cosas más excitantes, para reconquistar un poco el romance de las épocas de revueltas pasadas. ¿Has sentido alguna vez que estabas participando en un ritual, en una larga y establecida tradición de protestas que realmente sólo sirven para fortalecer la posición establecida? ¿Has anhelado alguna vez, en secreto, escapar del estancamiento y aburrimiento de tus “responsabilidades” políticas?

No es de extrañar que nadie se haya unido a tus esfuerzos políticos. Quizá te digas a ti mismo que es duro, que no es reconocido, pero que alguien debe hacerlo. Entonces, la respuesta es NO.

Tú, en realidad, nos perjudicas gravemente a todos con tu pesada y tediosa política. Aunque, de hecho, no hay nada más importante que la política. NO hablo de la política de la ley y la democracia representativa, en la que es elegido un legislador para firmar los mismos decretos y perpetuar el mismo sistema. Ni la política del “Comencé a militar en la izquierda radical porque me encanta discutir acerca de detalles triviales y escribir retóricamente acerca de una inalcanzable utopía” anarquista. Ni tampoco la política de cualquier líder o ideología que exige que te sacrifiques por “la causa”. Sino la política de nuestra vida cotidiana.

Cuando separas la política de las experiencias inmediatas y cotidianas de hombres y mujeres, ésta pasa a ser completamente irrelevante. Se convierte en el dominio privado de ricos y cómodos intelectuales, que pueden darse el lujo de complicarse sus vidas con tan monótonas y teóricas cuestiones. Cuando te involucras en política por un sentimiento de obligación y haces de la acción política una pesada responsabilidad, en lugar de un excitante juego, que valga la pena por sí mismo, ahuyentas a gente cuyas vidas ya son lo suficientemente pesadas como para añadir más tedio. Cuando conviertes a la política en una cosa sin vida, triste, una responsabilidad espantosa, se convierte simplemente en otra carga para la gente y no un medio para quitarles un peso de encima. Por consiguiente, le arruinas la idea de política a la gente para la cual debería ser lo más importante; puesto que todo el mundo tiene interés en tomar el control de sus vidas, en preguntarse a sí mismos qué es lo que no desean para ellas y cómo conseguirlo. Muestras la política como algo patético, un juego de clase media/bohemio sin sentido, que se refiere solo a sí mismo; un juego sin relevancia para las vidas reales que viven día tras día.

¿Qué debería ser lo político? Que disfrutemos lo que hagamos para conseguir techo y comida, si sentimos que nuestras interacciones cotidianas con nuestros amigos, vecinos y compañeros son gratificantes; que tengamos la oportunidad de vivir cada día como deseamos hacerlo. Y la “política” no debería consistir meramente en discutir estas cuestiones, sino en actuar directamente para mejorar nuestras vidas en el presente inmediato. Actuar de un modo que es de por sí entretenido, excitante, placentero: es político; ya que cuando la acción política es tediosa, agotadora y opresiva, sólo puede perpetuar tedio, fatiga y opresión en nuestras vidas. No debería desperdiciarse más tiempo debatiendo sobre cuestiones irrelevantes cuando debemos ir otra vez a trabajar al día siguiente. No más protestas-rituales predecibles que las autoridades saben demasiado bien como manejar; ni tampoco más protestas-rituales aburridas que no le parecerán a posibles voluntarios como la manera más emocionante de pasar un sábado por la tarde; claramente, éstas no nos llevarán a ninguna parte. Basta de “sacrificios por la causa”. ¡Porque para nosotros, la felicidad -en nuestras propias vidas y las de nuestros compañeros- debe ser nuestra verdadera causa!

Después que hagamos de la política algo relevante y excitante, el resto le seguirá sólo. Pero de una monótona, meramente teórica y/o ritualizada política, nada valioso puede surgir. Esto no quiere decir que no debamos mostrar interés por el bienestar de los seres humanos, de los animales, o de los ecosistemas que no están directamente en contacto con nosotros en nuestra existencia diaria. Pero la base de nuestra política debe ser concreta: ésta debe ser inmediata, debe ser obvia para todo el mundo -para que sea merecedora de esfuerzo-, debe ser divertida por sí misma. ¿Cómo vamos a poder hacer cosas positivas por otros, si nosotros mismos no disfrutamos nuestras propias vidas?

Para ser más claros: si te pasas una tarde recogiendo comida de tiendas que de lo contrario hubiese ido a parar a un basural y la sirves a gente con hambre y a gente que está cansada de tener que pagar por comida: ésa es una buena acción política, pero sólo si la disfrutas. Mientras lo haces con tus amigos, si conoces a nuevos amigos, si te enamoras o intercambias historias divertidas; o simplemente si te sientes orgulloso de haber ayudado a una mujer a aliviar sus necesidades económicas: ésa es una buena acción política. Pero si te pasas la tarde redactando una furiosa carta a un obscuro periódico izquierdista, objetando el uso que un columnista le dio al término “anarco-sindicalista”, eso no va a lograr un carajo -y lo sabes-.

Tal vez sea hora de una nueva palabra para “política”, ya que ustedes han convertido la antigua en una mala palabra. Por lo que cuando hablamos de actuar juntos para mejorar nuestras vidas, nadie debería posponerlo. Y es entonces que les presentamos nuestras exigencias, las cuales no son negociables y deben ser cumplidas cuanto antes; porque no vamos a vivir para siempre, ¿o sí?

1. Hagamos de la política algo nuevamente relevante en la experiencia de nuestra vida diaria. Mientras más lejos se encuentre el fin de nuestra preocupación política, menos significará para nosotros, menos real y apremiante nos parecerá, y más aburrida será.
2. Toda actividad política debe ser placentera y excitante de por sí.
3. Para lograr cumplir estos dos primeros pasos, deben ser creados métodos y procedimientos completamente nuevos. Los viejos son anticuados, están pasados de moda. Tal vez NUNCA fueron buenos del todo, y es por eso que el mundo está como está.
4. ¡Disfruten de ustedes mismos! ¡No existe excusa alguna para estar aburridos… o aburrir!

¡Únete a nosotros en hacer de la “revolución” un juego; un juego en el que todos lo arriesguemos todo, pero no obstante, un juego deleitante y sin preocupaciones!

Sé que no vas a estar de acuerdo, y que te parecerá una tontería, pero piensa en esto:

Que las tácticas y estrategias sindicales son inoperantes es algo obvio, sobre todo en el marco de sectores precarios como el nuestro. Lo que nunca nos planteamos es el componente irracional, por el que se mueven la inmensa mayoría de nuestras acciones y decisiones. En lo laboral, ¡cuánto cuesta reconocer la situación de precariedad!. Cuánto cuesta reconocer lo obvio: esto no es un cursus tradicional, en el que hay que empezar desde abajo. Cuánto cuesta reconocer la explotación, no ya laboral, sino intelectual. Cuánto nos cuesta reconocer que trabajamos en un sistema clientelar, y que el fruto de nuestro trabajo sirve para mantenerlo.

Pero, cómo se cambia esto, una vez que hemos hecho el esfuerzo de liberarnos de la carga racional con la que intentamos vanamente justificar  todo. Se cambia, simplemente diciendo no cuando nos lo pida el cuerpo, sin pensarlo, sin temer las consecuencias. Porque peor situación en la que estamos es difícil. O nunca habéis sentido una especie de liberación espiritual cuando, por el motivo que sea, dejáis un trabajo (una excavación agobiante, una empresa, o la misma Universidad). Cuáles van a ser las consecuencias, racionalmente la peor es el despido, el encontrarnos sin trabajo y sin perspectivas de tenerlo. Esta situación está siempre en el aire, y cuando te toca sin merecerlo, te deprimes. ¡Pero si yo he cumplido con mi parte!, me he creído que pertenecía a un grupo, en el que iría ascendiendo. He obedecido (a veces ciegamente y en contra de mi propia conciencia). He combatido, criticado, e incluso retirado el saludo a personas que ni conozco, porque supuestamente están perjudicando a mi grupo. Pero te quedas fuera, porque eres, somos, sólo peones en una clientela en la que no pasaremos de curritos obedientes y sumisos, tengamos el cargo, el puesto, el curriculum, o  la responsabilidad que tengamos. No, la peor consecuencia no es el despido, sino la renuncia a ser personas, con opinión, con sentimientos, y con dignidad. La renuncia a nuestra propia felicidad, no es feliz el que obedece, tampoco lo es el que manda.

Volvemos a lo de siempre, todo esto tiene una alta carga irracional.  Porqué entonces no nos planteamos formas de lucha también irracionales. Porqué no nos negamos a lo que nos afecta personal y directamente. Porqué nos emperramos en resolver grandes conflictos, con herramientas inoperantes, con esfuerzos y sacrificios vanos, si sabemos que nos estamos equivocando. Si no somos capaces de decir simplemente No, mire usted no voy a trabajar más horas de las que tengo en el contrato, y despídame si quiere. No,  no voy a publicar dónde y lo que usted me diga, y despídame si quiere. No, no voy a trabajar de administrativo si tengo un contrato de investigación. No, y usted verá lo que hace. Sinceramente, las pocas veces que lo he hecho, y que lo he visto hacer, las consecuencias no son tan negras como racionalmente pensaba.  Al fin y al cavo, todo es un juego,  un juego arriesgado, en el que tenemos las de perder. Pero en decir No está la diferencia entre un juego en el que somos peones en las intrigas de otros, o un juego en el que nosotros ponemos las reglas. Pensando, ahora sí racionalmente, en cualquier caso llevamos las de perder, perdamos por lo menos con dignidad, y conservemos parte de la felicidad que nos  daba la arqueología antes de ser nuestra profesión.


Málaga: denuncia sobre el estado de la exhumación en la Fosa del cementerio de San Rafael

Posted by coordinadora on Martes, 11 Mayo, 2010

fosa málagaMálaga: 10-5-201

Esto es lo que pasa cuando una exhumación de víctimas del fascismo es ejecutada por una empresa sin ningún tipo de ideología. La empresa fue construida especialmente para dicha exhumación, uno de los tres socios de la empresa es hijo del director del proyecto, el Decano de la universidad de Málaga Sebastian Fernández.

Consideramos responsables de las barbaridades cometidas en dicha exhumación al director del proyecto, a la empresa y a la asociación contra el silencio y el olvido.

Una imagen vale más que mil palabras…

Ver el vídeo alojado en kaosenlared.net

Este es el resultado de la mercantilización de la Memoria Histórica.

Dejando a un lado la pésima ejecución de las exhumaciones, hay una cuestión de fondo. Y la cuestión es que no podemos permitir que la Memoria Histórica se convierta en un negocio, en un yacimiento de empleo, o en una salida profesional para arqueólogos en tiempos de crisis (y esto lo decimos los profesionales de la Arqueología de CNT-Córdoba). Instrumentalización política, ocultamiento y negación del genocidio, y por si esto fuera poco, ahora, viene las empresas y los Talleres de Empleo, ha hacer su negocio.  ¿Dónde están los familiares de las víctimas?, ¿que objeto tiene desenterrar huesos (se haga bien o mal)?. Si la iniciativa no parte de los familiares, si no se identifican los cadáveres, si no se documenta qué y cómo pasó, quién y porqué asesinó a estas personas, qué sentido tiene todo esto. La recuperación de la memoria Histórica no es desenterrar huesosos, es otra cosa y tiene una doble vertiente. Por una parte el ejercicio del derecho de los familiares a identificar las víctimas y aclarar las circunstancias de los asesinatos, para que ejerzan su derecho a las reclamaciones y satisfacciones morales y jurídicas que estimen oportunas. Para ello es imprescindible la identificación forense de cada uno de los individuos enterrados. Y por ello es necesaria una metodología de trabajo mucho más lenta y costosa de la que ofrecen este tipo de empresas (que buscan únicamente el beneficio económico), Y POR SUPUESTO UN TRABAJO REALIZADO POR ANTROPÓLOGOS FORNESES, de los que no hay muchos en Andalucía (no por peones sin especialización, ni por arqueólogos inexpertos en exhumaciones). Por otra parte la recuperación de la Memoria Histórica en sí, esto es: quienes eran y porqué los asesinaron. Y no desde un punto de vista de la ciencia histórica, sino de la ideología de las víctimas (derecho reconocido por la legislación Internacional sobre las exhumaciones de fosas de genocidios).  Hablar de Memoria Histórica en el campo andaluz, es hablar de Comunismo Libertario, de Sindicalismo Revolucionario, y de las personas que lucharon y murieron por un mundo mejor.  Y en este contexto que papel tiene las empresas privadas, los talleres del empleo, o la Administración Pública.

Sobre el Cementerio de san Rafael hay una dilatada información mediática, pero poco de Recuperación de la Memoria Histórica:

http://www.diariosur.es/20080723/malaga/cementerio-rafael-convierte-mayor-20080723.html

http://agitadorhomologado.blogspot.com/2010/03/malaga-fosa-de-san-rafael-2800-victimas.html

http://agitadorhomologado.blogspot.com/2010/03/malaga-fosa-de-san-rafael-2800-victimas.html

http://www.20minutos.es/noticia/643154/0/fosa-comun/franquismo/malaga/

http://lamemoriaviva.wordpress.com/2010/03/03/presentan-el-informe-sobre-las-excavaciones-de-fosas-comunes-en-el-cementerio-de-san-rafael-despues-de-3-anos/

http://www.diariojaen.es/index.php/menuandalucia/67-notandalucia/18401-concluye-la-exhumacion-de-la-fosa-de-san-rafael-una-de-las-mayores-de-europa

http://www.uma.es/contenido.php?clase=p&tipo=n&idm=29&id=1850

http://www.foroporlamemoria.info/noticia.php?id_noticia=4393

http://www.diariosur.es/20100303/local/malaga/solo-restos-encontrados-fosas-201003031352.html

http://alhauridigital.com/2009/10/19/finalizan-las-exhumaciones-de-las-fosas-de-san-rafael-se-han-rescatado-restos-de-2-840-republicanos-fusilados/

http://www.publico.es/espana/299061/andalucia/abre/puerta/horror

http://www.publico.es/espana/299061/andalucia/abre/puerta/horror

http://www.flickr.com/photos/etecemedios/267698380/

http://www.laopiniondemalaga.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008072300_2_194448__Malaga-Rafael-mayor-fosa-pais

http://terranoticias.terra.es/articulo/html/av2346984.htm

http://www.malagahoy.es/article/malaga/691610/estudio/confirmara/la/existencia/seis/fosas/con/cuerpos/ronda.html

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=72442

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/03/03/andalucia_malaga/1267630806.html


La arqueología toca fondo, pero no sólo por la crisis económica

Posted by coordinadora on Jueves, 6 Mayo, 2010

La crisis inmobiliaria reduce drásticamente el número de excavaciones en Barcelona y causa despidos y el cierre de empresas especializadas en el sector

La crisis económica actual, y la inmobiliaria en particular, ha acabado afectando a un mundo tan opuesto de entrada como es el de la arqueología. La recesión económica ha hecho que se construya y que se excave menos. Esto es así porque más del 90% de las excavaciones arqueológicas de Barcelona (y de Cataluña) son intervenciones preventivas -las tradicionales urgencias- que la ley obliga a costear a los promotores inmobiliarios antes de comenzar una obra, siempre que pueda afectar a restos del pasado. El descenso de actividad ha hecho que en los últimos dos años, algunas de las cerca de 20 empresas que daban trabajo a un colectivo de 400 trabajadores en toda Cataluña y que en 2007 firmaron el primer convenio laboral del sector de toda España hayan cerrado sus puertas o hayan despedido a parte de sus trabajadores.

Según el Anuari d’Arqueologia i Patrimoni de Barcelona 2008, que acaba de publicar el Museo de Historia de Barcelona, en ese año se realizaron menos excavaciones arqueológicas en Barcelona que en cualquiera de los seis últimos años. Con 97 intervenciones arqueológicas se tocó fondo en el proceso de descenso iniciado en 2005 que, con 138 excavaciones, marcó el máximo de actividad arqueológica de los últimos 10 años, coincidiendo con el boom inmobiliario que vivió esta ciudad. Pese a todo, según el anuario, las excavaciones sufragadas en Barcelona por los promotores supusieron ese año una inversión directa de un millón de euros.

Este no es el único dato negativo que recoge la publicación. Según Josep Pujades, responsable de intervenciones arqueológicas de la ciudad, el tipo de actuaciones ha ido cambiando por la crisis, pasando de realizar grandes excavaciones en solares enteros a pequeños trabajos -como la instalación de un ascensor- y de corta duración. Además, el 31% de los proyectos redactados por el Servicio de Arqueología de la ciudad no llegaron a realizarse (42 de 139), por la lentificación o paralización de las obras.

“El descenso supuso un fuerte altibajo para una actividad económica que se había mantenido al margen de los vaivenes del mundo laboral”, explica Pujades. Es una situación que durante 2009, con el agravamiento de la crisis, no ha hecho más que empeorar. Francesc Florensa, representante de la Asociación de Empresas de Arqueología de Cataluña, que aglutina desde 2003 algunas de estas sociedades -Actium, Arqueociència, Arqueolític, Atics, Codex, Estrats, Janus y Món Iber Rocs, en la actualidad- asegura que son varias las empresas que han desaparecido en los dos últimos años. Es el caso de Tea y Arqueocat, “esta última con una gran experiencia en la arqueología catalana”. Según Florensa, otras empresas siguen funcionando, pero han reducido el volumen de trabajo y el número de sus empleados, “pasando de los alrededor de 20 trabajadores, a sólo dos o tres personas”. Para este arqueólogo, la solución pasa por que “las empresas diversifiquen su oferta y realicen otros trabajos como estudios de impacto ambiental o seguimientos de obras públicas, sean carreteras o ferrocarriles; algo que muchas de las que están sobreviviendo a la crisis ya realizan desde hace tiempo”, asegura.

El Pais.

El Convenio Colectivo de Arqueología y Antropología de Cataluña a ha propiciado que la situación de técnicos y obreros especializados sea aún más crítica con esta “crisis especulativa”. En los tiempos de especulación urbanística descontrolada las Empresas citadas en el artículo pagaban sueldos de miseria a sus trabajadores, ahora “todos al paro”, o a trabajar en preario, aún más en precario se cave.

La situación en Córdoba, y en el resto de Andalucía, no es mucho mejor. La solución no está en que las empresas diversifiquen su oferta.  No queremos ni pensar en que las empresas de arqueología se reconviertan en especialistas en destrucción de fosas de la represión fascista. No olvidemos que este tipo de empresas no tienen ni los medios técnicos, ni los humanos para ampliar su oferta. No son empresas que puedan abordar una obra de restauración  de inmuebles patrimoniales (por ejemplo). Este tipo de empresas, no lo olvidemos sólo tiene un teléfono (en el mejor de los casos una oficina-estudio) y se limitan a contratar mano de obra y técnicos. Porque, no lo olvidemos basan su beneficio únicamente en las nóminas de sus asalariados (en la diferencia entre lo contratado con la promotora y lo pagado realmente al técnico u obrero).

Si algo bueno tiene esta crisis es la criba de empresas fantasma (más cercanas a las  ETT que a  verdaderas empresas de servicios).

En Córdoba el reciclado está pasando por las obras de restauración, dónde se supone que las empresas realizan los estudios técnicos de apoyo. Pero como antes de la crisis, ahora nos tememos que seguirán con el mismo “modelo empresarial” aportar la mano de obra y los técnicos, sin más. Actuar como siempre, de subcontratas, de meros intermediarios. Con una grave diferencia, en Córdoba no hay técnicos formados en Arqueología de la  Arquitectura, en la lectura de paramentos, ni en la interpretación  estratigráfica del proceso constructivo. Es un trabajo altamente especializado, para el que ninguna empresa cordobesa, y muy pocas españolas están preparadas. Las consecuencias sobre nuestro patrimonio (esta vez inmueble) serán tan funestas como las que hasta ahora  han afectado al Patrimonio Arqueológico.

No, la solución no pasa por un reciclaje de la actividad empresarial.  La solución está en cambiar radicalmente el modelo de Gestión Patrimonial. la solución pasa porque desaparezcan. Porque el modelo es a todas luces inoperante (miles de excavaciones sin resultados científicos),  pernicioso (cientos de miles de metros cuadrados de ciudad histórica, arrasados), caótico (dos administraciones con un control paralelo y superpuesto), y perverso (durante más de 20 años no ha consolidado ni un solo puesto de trabajo).

No, Empresas de servicios privadas realizando trabajos que son propios de la Administración Púbica, cobrando de promotores privados, que pagan servicios que debería realizar la Administración, no es un buen modelo.

Señores promotores, señores constructores, deberían de negarse a pagar las Intervenciones Arqueológicas, no es su responsabilidad. Su responsabilidad no es estudiar, ni conservar, ni difundir el patrimonio arqueológico. Su responsabilidad está únicamente en no destruirlo. Deberían de exigir a la Administración Pública que libere los solares recalificados de la servidumbre arqueológica, antes de  que se redacten los proyectos de urbanización. Que las licencias de obra no estén supeditadas a esta servidumbre. Que cuando compren un terreno, este ya esté excavado, o sondeado. Y que esta excavación  sea financiada y realizada por la Administración Pública. Deberían exigir una mínima planificación previa a la urbanización. No, pueden destruir el patrimonio impunemente como lo hacían antes de los 80, pero lo que tampoco deberían poder es pagar para destruirlo legalmente (les está saliendo demasiado caro, y le están ahorrando a la AP mucho dinero, que al fin y al cavo repercute en el precio final de las viviendas).

Los ciudadanos que compran pisos, están  pagando alrededor de un 10% más de su coste real, porque la  AP hace dejación de un servicio público y lo deja en manos de promotores privados (el estudio, la conservación del Patrimonio).

En este panorama las empresas de Arqueología son meros  intermediarios que elevan el coste final de sus pisos. Porque si las Intervenciones las realizaran las constructoras (contratando directamente los técnicos, como se hacía hasta los 90), se ahorrarían los beneficios de estos intermediarios (que presupuestan un técnico por 3.500€ y a lo sumo le pagan 1.200€, ó 900€). Por lo que también nos beneficiaríamos los arqueólogos.

Por ello deberíamos todos (constructores, ciudadanos y arqueólogos) exigir  un SERVICIO PÚBLICO DE ARQUEOLOGÍA PREVENTIVA, en lugar de pagar esta especie de “patente de corso” que son las Intervenciones Arqueológicas. Porque la única beneficiada con todo esto el la Administración Pública que se ahorra un buen dinero, a costa de todos nosotros. Los perjudicados somos todos, y sobre todos nuestro, cada vez más escaso Patrimonio Arqueológico. Porque la consecuencia más directa de este sistema de gestión es la incapacidad  real de la AP para apostar por la conservación. Puesto que si se pretende que un promotor inmobiliario  financie una excavación, luego no se puede exigir que no construya (paga para liberar su terreno, no para conservar los restos).

Por todo esto, lo mejor que puede parar es que desaparezcan las empresas de arqueología, porque en este sistema son totalmente superfluas. Aparecieron en un momento de boom inmobiliario, en el que a la AP  le resultaba más fácil controlar a cuatro empresas que a cuarenta arqueólogos, diciendo todos que estos restos son muy importantes. Los arqueólogos profesionales tienen un código deontológico, generalmente les gusta su trabajo, y  en el fondo son propensos a la conservación del patrimonio arqueológico. En una empresa la única prioridad es el beneficio económico (cuanto más y  más rápido mejor). Un técnico contratado en precario, o dependiente de una empresa es mucho más dócil.  Por otra parte, la  Universidad ha renunciado a su papel de garante científico, inexplicablemente, ha tomado otro partido. Se ha  convertido, en la práctica, en una empresa más (la mayor, por cierto). Porque el Convenio UCO-GMU, no es otra cosa que una empresa pseudopública que realiza las obras municipales (donde la investigación tiene un papel muy secundario). Empresa, todo hay que decirlo, sin beneficio económico para la Universidad (a no ser que de gestión de los ingresos de las nóminas que sufraga íntegramente la GMU pueda beneficiar en algo en concepto de gastos de gestión). Pero beneficios tiene y muchos,  sino económico, si reales  puesto que le sirve de promoción a antiguos alumnos (elegidos por convocatorias, cuando menos oscuras), la firma de convenios para prácticas del alumnos de tercer ciclo, la valoración positiva en los indices de calidad (como la transferencia tecnológica, hoy tan de moda e imprescindible para la concesión de proyectos de investigación con dotación económica) y un largo etc. La GMU sí que se ahorra la financiación de un verdadero Servicio de Arqueología (sin duda mucho más caro), en definitiva, balanza está equilibrada. Pierde eso sí la Investigación, pero si se va cumpliendo el expediente administrativo, eso a quién le importa.

Si la Universidad está condicionada, porque es parte del sistema, si la AP ha creado el sistema al permitir que la financiación sea no solo privada, sino que esté en manos de la parte menos interesada en la conservación.  Si los arqueólogos tienen una situación tan precaria que no pueden opinar libremente, si los ciudadanos piensan que la arqueología solo es una rémora para el desarrollo urbano (idea, demagógica y populista, por cierto promovida desde el Ayuntamiento), QUE NADIE NOS ACUSE DE RADICALES SI DEFINIMOS ESTE MODELO COMO DEMENCIAL. Es un Modelo de Gestión que surge porque la Delegación de Cultura no tiene presupuesto suficiente para hacerse cargo de las Intervenciones, y repercute este coste en los promotores inmobiliarios. Los promotores pagan, pero a cambio exigen, y exigen lógicamente construir (están en su derecho). El Ayuntamiento es un promotor más (el mayor y mejor relacionado) y entra en el mismo sistema, paga las Intervenciones en sus terrenos para poder construirlos (como todos los demás promotores). Cuando el PGOU se aprueba el sistema entra en crisis, se  liberan cientos de miles de metros con sus consiguientes Intervenciones Arqueológicas. Surgen las Empresas privadas de arqueología, propiciadas en parte desde la AP. Algunas empresas constructoras ven que le sale más barato  crear una empresa de arqueología que contratar técnicos o a otra empresa (como PAVIMCOSA y THOR que crean filiales de arqueología). Mucho de este terreno liberado  está destinado a infraestructuras, es propiedad del Ayuntamiento,  o son solares destinados a servicios públicos. El Ayuntamiento hace cuentas, y concluye que le sale más rentable crear una empresa de Arqueología que contratar técnicos o a empresas privadas. Pero es una AP, y no puede crear una empresa tan fácilmente. Una idea inicial en ciernes “El Ente” que preveía una colaboración científica con la Universidad, inexplicablemente se transforma en lo que hoy es el convenio UCO-GMU, la mayor empresa de arqueología del estado español. Empresa porque funciona como tal, sin ser ni privada ni pública, ni empresa ni grupo de investigación, pero que realiza las Intervenciones Arqueológicas de la GMU, de las Promotoras Municipales, y de todos edificios de otras AP, además de algunas promociones privadas. La GMU, además de financiar, crear y controlar este convenio-empresa, tiene un Servicio de Municipal de Arqueología que asume responsabilidades en la Gestión y Control de las Intervenciones Arqueológicas (a través de la concesión de licencias de obra, supeditadas a la Información Arqueológica que dictamina este servicio). Una vez más lo que surgió como herramienta de protección del Patrimonio (la carta de Riesgo del PGOU) se ha transformado en la práctica en la excusa para asumir una competencia que no se tiene, el control municipal sobre las Intervenciones arqueológicas.   Es decir, es a la vez juez y parte, promotor privado con empresa de arqueología y gestor público con control sobre Intervenciones Arqueológicas. Ninguna empresa privada de arqueología inicia una excavación o la finaliza sin la sanción del Servicio de Arqueología de la GMU. Todo ello sin tener competencias legales (competencias que son exclusivas de la Delegación de Cultura), pero como en la concesión de la licencia de obra de construcción sí es competente, el basta supeditar esta a la “Información Arqueológica”, para tener una competencia sino legal, si efectiva sobre el control de las Intervenciones. Un auténtico doble vasallaje, uno legal (con la delegación) y otro fáctico  (con la GMU), al que tienen que han de  someterse tanto constructores como empresas de arqueología.

Por supuesto en todo este proceso desaparecieron los Profesionales Libres, y los arqueólogos  nos vemos envueltos en redes clientelares entre empresas (el convenio GMU-UCO actúa como tal), en una carrera de precarización acelerada que nos lleva a trabajar de falso autónomo, a contratos en fraude de ley, etc… Salarios de miseria y una situación de dependencia absoluta  a cambio de trabajos de alta responsabilidad, porque es el arqueólogo quién valora la importancia de los restos y propone las medidas de conservación. Decide eso sí la comisión de Patrimonio, en la que están Delegación, el Ayuntamiento, la Universidad, y de la que fue expulsado el la sección de Arqueología del Colegio Oficial. Que todo hay que decirlo, quedó fuera del sistema, después de varios intentos de manipulación. Deciden en definitiva la Delegación de cultura, que creó el modelo, el ayuntamiento que se sumó en su doble función de promotor inmobiliario y “Gestor Patrimonial Paralelo”, y la Universidad que se beneficia y forma parte del mismo.   Y así se cierra este círculo demencial.

Que nadie se extrañe de que en córdoba después de más 20 años de intervenciones arqueológicas, no solo no se conserve prácticamente nada, sino que además el conocimiento sobre nuestro pasado no sea mucho más relevante que el que teníamos en los años 90.  A lo que hay que sumar la destrucción “legal” de cientos de miles de metros cuadrados (casi un millón), con el consiguiente coste económico. Coste repercutido exclusivamente en promotores y compradores de pisos. Coste del que no se ha beneficiado ningún arqueólogo (los empresarios, desde nuestro punto de vista no lo son). A no ser que por beneficio se entienda ejercer de técnico cobrando poco más, a veces menos, que un  peón de albañil, y en una situación laboral precaria,  subordinada y dependiente de redes clientelares.

Si a a lo que cuesta el convenio GMU-UCO le sumamos la inversión de los promotores privados,  el sobre coste repercutido en las viviendas, el doble gasto de gestión en el  Servicio de Arqueología Municipal y  el del la Delegación de Cultura, y el del la RECA (de la que no hemos hablado porque está en parte fuera del modelo de gestión aquí enunciado), el gasto generado por los retrasos en las obras, los trastornos creados a los ciudadanos por la paralización temporal de obras públicas (pe. Ronda Poniente), las ampliaciones de presupuestos por una nula planificación. Y todos los Inconvenientes de este Modelo, las cuentas no salen

Un  modelo  público de arqueología preventiva

es objetivamente más barato y racional



Primer Taller de Empleo de la Memoria Histórica: Una particular visión de la gestión de las Exhumaciones de Fosas Comunes

Posted by coordinadora on Martes, 4 Mayo, 2010

En un artículo publicado en las páginas de opinión de el día de Córdoba, titulado ‘Eppur si muove’, se ofrece una particular visión sobre la gestión  de la Memoria Histórica.  Una larga, culta, y documentada reflexión sirve como excusa para introducir el siguiente texto:

Así, el 30 de abril, se puso de manifiesto, por un lado la colaboración interadministrativa de la Junta en impulsar y favorecer las acciones necesarias para este objetivo humanitario que es sacar del anonimato más cruel a una enorme cantidad de personas a las que se les negó hasta el recuerdo. Se clausuró el primer Taller de Empleo de la Memoria Histórica que se ha celebrado en Andalucía y que ha estado bajo la tutela del Comisariado de la Memoria Histórica de la Consejería de Gobernación y Justicia, la colaboración de la Consejería de Cultura y la financiación del SAE. Una experiencia que, sin duda, será ejemplo de otras muchas pues es una forma de canalizar, con grandes resultados, la incesante e incansable labor del voluntariado además de ser capaz de ofrecer formación y empleo. Por otro lado se puso de manifiesto cómo la incorporación de las nuevas tecnologías en la práctica de las exhumaciones se hacen cada vez más necesarias, no sólo en el ahorro de costes económicos sino en la obtención de resultados que son cada vez más precisos y útiles. La utilización de métodos geofísicos como el georadar permite localizar las fosas sin afectar al terreno y da información sobre la potencia de la misma y, lo que es más importante, permite planificar una excavación arqueológica en todos sus aspectos, sin las “sorpresas” que depara cualquier otra excavación sobre el llamado patrimonio histórico. Permite no sólo la formación del personal que participa en la excavación, también la programación precisa del resto de técnicos que deben participar como antropólogos o forenses etc… Los trabajos de exhumación necesitan de una larga labor de investigación, tanto en archivos como en campo buscando y entrevistando familiares para elaborar la llamada ficha ante mortem, documento imprescindible antes de pasar a la excavación. Es evidente que algo se sigue moviendo. El Dia deCórdoba

Nada tenemos que decir acerca de esta isión personal sobre le Gestión de las Exhumaciones. Pero, esperamos que la muestra  que se cita, el  TE que ha excavado la Fosa de Castro del Río, no sea “ejemplo de otras muchas”. Por las siguientes causas objetivas:

En un año especialmente húmedo como éste,  La fosa no fue protegida contra la lluvia (hasta que se inundó y se denunció este hecho públicamente). No se contó con el asesoramiento a pié de fosa de un antropólogo forense. Los restos no se exhumaron ni se embalaron de forma mínimanente conveniente.

Pero estas son cuestiones menores, lo más importante es que, no solo no se contó con los familiares, sino que no se les informó y se intentó ocultarles  todos los pormenores de los trabajos que se estaba realizando en la fosa. Y sobre todo, consideramos que la Memoria Histórica no es ni un negocio para arqueólogos ni un yacimiento de empleo para captar subvenciones públicas. No creemos que la especialidad de “experto en exhumación de fosas” responda ni a una necesidad social ni a una demanda del merado laboral.  No creemos que la Administración Pública deba Gestionar este asunto, son por el contrario las asociaciones de  familiares las que deben hacerlo. La Administración ha de limitarse a facilitar las exhumaciones, no a Gestionarlas, ni mucho menos a convertirlas en una fórmula de promoción de empleo.  Arqueólogos, antropólogos forenses, o documentalistas,  no necesitan esta formación previa (para eso está la Universidad).

Reconozcámoslo en Castro del Río, no se han hecho las cosas como deben de hacerse, no le demos más vueltas, e intentemos poner remedio en el futuro.  ESTE NO ES EL MODELO: que el próximo cuente con antropólogos, es lo de menos, lo demás es la filosofía misma de este modelo de gestión.


Solicita ya tu Tarjeta Profesional de la Construcción

Posted by coordinadora on Domingo, 2 Mayo, 2010

A partir del 1 de Enero de 2012 la Tarjeta Profesional de la Construcción será obligatoria para todos los trabajadores de este sector.   Por ello aconsejamos a todos los trabajadores del sector que no olvidéis conseguir la Tarjeta Profesional de la Construcción.

Las contrataciones con  categorías de peón, oficial, capataz, en Intervenciones Arqueológicas no Sistemáticas, han de regularse por el Convenio de Construcción. Por tanto las contrataciones de los operarios que trabajen en excavaciones arqueológicas deberán acogerse al Convenio de la Construcción y, por supuesto, velar porque  éste se cumpla en todos sus aspectos (salario, vacaciones, horario de verano, períodos de lluvia, etc).

La normativa vigente de carácter autonómico (Decreto 168/2003 de 17 de junio,  por el que se aprueba del Reglamento de Actividades Arqueológicas y el Decreto 19/1995 de 7 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de Protección y Fomento del Patrimonio Histórico de Andalucía) deja bien claro que las denominadas Actividades Arqueológicas Preventivas están supeditadas y son previas a la edificación. Por lo tanto, deben ser consideradas precisamente eso, una fase previa de la construcción.

Que no os engañen, el trabajo realizado en Intervenciones Arqueológicas Preventivas (las urbanas, para entendernos), ha de regularse por el Convenio de Construcción.  Desde hace tiempo algunas  Empresas no contrataban por convenio, hecho que ya denunciábamos y sobre el que se puede actuar legalmente (arqueologia-urbana-y-construccion). Ahora con la “crisis” se está convirtiendo en práctica habitual. No renuncies a tus derechos, exige que tu contrato se regule por el convenio de construcción, y ve sacándote la Tarjeta Profesional de la Construcción, que será obligatoria antes de lo que piensas.

NO RENUNCIES A TUS DERECHOS

EXIGE UN CONTRATO REGULADO POR EL CONVENIO DE CONSTRUCCIÓN

No olvides que esta circunstancia está siendo aprovechada por CCOO y UGT para exigir a los trabajadores que se afilien a sus sindicatos a cambio de tramitarles la solicitud de la tarjeta. Con el objeto de evitar que se sigan aprovechando de esta circunstancia os facilitamos toda la información necesaria para que los trabajadores de la construcción sepáis como se puede conseguir la tarjeta sin tener que recurrir al peaje de los sindicatos oficiales.

Aquí te ofrecemos información al respecto (ver anexos)

INFORMACIÓN: Tarjeta Profesional de la Construcción

SOLICITUD: Tarjeta Profesional de la Construcción

ver esta pagina:

http://www.trabajoenconstruccion.com/web/home.asp



Presentación del libro sobre el grupo guerrillero de Los Jubiles

Posted by coordinadora on Domingo, 2 Mayo, 2010

BUJALANCE, Viernes, 7 de Mayo en el Teatro Municipal

PROGRAMA:

20.30 horas. Introducción por parte de D. Rafael Cañete Marfil, Alcalde-Presidente del Excmo. Ayuntamiento de Bujalance.

20.40 horas. Presentación del libro : “Las luchas del campesinado. Resistencia antifascista y represión en Bujalance durante la posguerra” por parte de sus autores, Ignacio Muñiz Jaén y José Luís Gutiérrez Molina.

21.00 horas. “El anarcosindicalismo de la C.N.T. ayer y hoy”. Pablo Martínez, Secretario de C.N.T. – Córdoba.

21.30 horas. Concierto del cantautor libertario Jaime Guevara, trovador ecuatoriano de canción protesta, defensor de los derechos humanos y la no violencia. Uno de los cantautores más conocidos de la América Latina.